Umar Jayyam: Cuartetas 411-430

غیاث الدین ابو الفتح عمر بن ابراهیم خیام نیشاپوری

411
Abrázate al dolor para curarlo,
no te quejes del mal y sanarás;
y da gracias al cielo en tu pobreza,
si quieres algún día ser muy rico.

412
En casa de un borracho encontré a un sabio
y le pedí noticias de los idos.
«Bebe, amigo», repuso, «porque muchos
se fueron para no volver jamás.»

413
Pido vino, unos versos, un instante
de paz y medio pan; si así pudiera
vivir contigo en un lugar en ruinas,
sería más feliz que los sultanes.

414
Que los cinco y los cuatro no nos turben,
entender uno solo es ya imposible;
somos de tierra y viento, ven, copero,
toca el arpa y escáncianos más vino.

415
Deja de hablar de Yasin y de Bérat,
haz que me sirvan vino en la taberna,
copero, pues aquel día será
cual la noche de Bérat para mí.

416
Abraza, mientras tengas sangre y huesos,
tu destino; no cedas al contrario
aunque sea Rustem, hijo de Zal,
y aunque sea Hatem-tai, no aceptes deudas.

417
Amas los labios de rubí y el vino,
el tamboril, las arpas y las flautas,
pero mientras no rompas lo que te une
a este mundo de aquí, no serás nada.

418
Haz algo bajo bóveda tan cruel,
bebe, que el mundo es muy calamitoso;
solamente eres tierra, mas compórtate
como estando en la tierra, no bajo ella.

419
Ya que conoces todos los secretos,
¿para qué torturarte vanamente?
Nada es como tú quieres, pero al menos
ahora que respiras sé feliz.

420
Si miro en torno a mí veo la hierba
del paraíso, el río de Kucer,
la llanura infernal se ha hecho celeste,
descansa con beldades celestiales.

421
Imita a los galandar, piensa sólo
en el vino, en el canto y en la amiga;
bebe, objeto de todas mis delicias,
bebe, y ya basta de decir bobadas.

422
¿Quieres vivir en paz y por un tiempo
librar el corazón de toda pena?
Bebe vino sin pausa, y cada vez
que respires la vida será hermosa.

423
El mundo es una casa de tramposos,
no cuentes con amigos; y no quieras
tus males remediar ni compartir
con nadie, sé feliz con tus congojas.

424
En dos cosas se fundan los más sabios,
y son revelaciones aún no escritas:
no hay que comer de todo comestible
y apartarse de todo lo que vive.

425
Pasa el zumo de agraz a vino amargo
después de ser muy dulce. Si una viola
puede hacerse con una podadera,
¿te extraña que con ella se hagan flautas?

426
¿Por qué cantan los gallos en la aurora?
Cantan para decirte que una noche
acaba de salir de tu existencia,
y que tú no lo sabes todavía.

427
Sirve vino color de tulipán,
sangre pura del cuello de este frasco;
exceptuando la copa, no conozco
otro amigo que tenga el alma pura.

428
Dame vino, oh copero, que la pena
me está oprimiendo el alma; dame el néctar,
que tal vez si me olvido de mí mismo
pueda olvidar los males de este mundo.

429
Sirve, oh copero, tus rubíes líquidos,
dame el reflejo de esta piedra noble;
acércame la copa incomparable,
que pueda dar a mi alma nueva vida.

430
Aunque seas más sabio que Aristóteles,
o emperador romano o de la China,
sigue bebiendo, que la muerte acecha;
aunque tú fueses Bahram, morirás.

©  Umar Jayyam, cuartetas.
© Circulo de Lectores, Editorial.
© Riccardo Gatti , Imagen.


413. El poeta se dirige a Dios.
414. El primer verso se refiere a los cinco sentidos y los cuatro elementos.
415. Yasin y Bérat son los títulos de dos azoras del Corán (XXXVI y IX). La noche de Bérat, la del 15 de la luna de chaban, Dios concede la redención a las almas dignas de su misericordia.
416. Rusten es el famoso héroe de los persas que combatió victoriosamente a los turanios y Hatem-tai fue jefe de una tribu árabe célebre por su proverbial generosidad.
418. La bóveda tan cruel es el firmamento.
419. Se dirige a un representante de los mullas, que se consideran poseedores de todo el saber, pero que, según el poeta, viven atormentados por las dudas.
420. Para el río de Kucer, véase la nota a la cuarteta 102. Ha llegado la primavera, que el poeta compara al paraíso.
421. Los galandar son derviches ajenos a las cosas de este mundo (véase la nota a la cuarteta 312).
424. Según la tradición, Mahoma dijo a los fieles que hay otras revelaciones divinas que no figuran en el Corán y que van a comunicarse a los hombres en el momento oportuno (véase Corán XL, 78).
430. Bahram: rey de la dinastía de los sasánidas (véase la nota a la cuarteta 69).

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