Umar Jayyam: Cuartetas 201-220

غیاث الدین ابو الفتح عمر بن ابراهیم خیام نیشاپوری

1048-1131

201
El tiempo sólo halaga al menos digno,
es mi vida un abismo de amargura;
cual capullo cerrado, así soy yo,
igual que el tulipán lleno de sangre.

202
Es propio de los jóvenes gozar
del zumo de la vida y las mujeres,
y ya que el agua destruyó este mundo,
lo propio es destruirnos en el vino.

203
Trae rubí balaje en esta copa,
y ya que todo ser no es más que polvo
que ante el soplo de un viento de dos días
desaparece, tráeme más vino.

204
¿Quién no te busca con dolor y vértigo?
El derviche y el rico no te alcanzan.
Todos hablan de ti, pero son sordos;
estás ante sus ojos, mas son ciegos.

205
Quiero una copa con mi buen Amigo;
quiero llorar cuando me siento triste;
como este mundo durará muy poco,
en él quiero vivir siempre borracho.

206
No bebas con palurdos extremosos
pues sufrirás de noche sus locuras,
y sus frases de excusa al otro día
sólo conseguirán darte jaqueca.

207
No tienes más que lo que Dios te dio,
no te tortures por tener más cosas,
no llenes demasiado el corazón,
pues tendrás que dejarlo todo atrás.

208
Bebe, mi alma, del néctar que es tan límpido,
bebe por las mujeres que enamoran.
Es sangre de la vid, y la vid dice:
Bebe, que te hago lícita mi sangre.

209
En primavera bebe mientras se oyen
las quejas de la flauta y del arpista.
¡Bebo alegre, ojalá me siente bien!
Si no quieres beber, ve a comer piedras.

210
¿Estás triste? Toma un poco de hachís
o bebe un men de vino color rosa.
Ya eres sufí, no comes y no bebes
de esto y aquello, vete a comer piedras.

211
Ayer en el bazar vi a un alfarero
amasando una tierra a puntapiés;
la tierra dijo: «Yo también fui hombre,
no me trates con tanta violencia».

212
Bebe sólo con gente de talento
o beldades sonrientes, y no abuses
del vino, no pregones tu afición;
bebe poco, con pausa y a escondidas.

213
Bebe con deliciosas compañías;
si te muerde la sierpe de la pena,
bebe la triaca, que es lo que hago yo.
Si no quieres beber, ve a comer tierra.

214
Clarea, imberbe joven, bebe aprisa
el rubí de tu copa de cristal;
quizá un instante así no vuelvas nunca
a encontrar en la nada de este mundo.

215
Al imperio de Djem prefiero un trago,
al yantar de María olor a copas,
a los lamentos de Bu Said y Adhem
el suspiro del ebrio que despierta.

216
Ya que todo el mundo es simulacro,
evita el ancho mar del sufrimiento;
abrázate al destino, acepta el mal,
lo que el pincel trazó no va a borrarse.

217
Del camino más largo, ¿quién ha vuelto
para darme noticias? ¡Ay, amigo!
No dejes tras de ti ni una esperanza,
pues a este harén tan ruin no volverás.

218
Cada uno de tus días y tus noches
la vida acorta, sé feliz y alegre.
Pues estarás ausente mucho tiempo
mientras días y noches se sucedan.

219
Nada explica la rueda de los cielos
que mató a mil Mahmuds y a mil Ayazs.
Bebe, que a nadie va a volver la vida;
los que se fueron, ay, no volverán.

220
¡Oh, tú, que eres mayor que cualquier otro!
¿Sabes qué día el vino alegra el alma?
Pues sábelo: domingo, lunes, martes,
miércoles, jueves, viernes y hasta el sábado.

©  Umar Jayyam, cuartetas.
© Circulo de Lectores, Editorial.
© Museo Metropolitano de Nueva York., Imagen.

Notas a las cuartetas

Umar Jayyam: Cuartetas 181-200

غیاث الدین ابو الفتح عمر بن ابراهیم خیام نیشاپوری

1048-1131

181
Un men cabe en la copa, pero entonces
dos copas beberé; antes tres veces
con la fe y la razón habrá divorcio:
me casaré con la hija de la vid.

182
Bebo vino, y cualquiera sabe bien
que a Dios nada le importa. Dios lo supo
toda la eternidad, y si no bebiese
simple ignorancia fuera su presciencia.

183
Se arruina quien bebe, y la embriaguez
es madre del escándalo. Esmeraldas
pondré en mi vaso de rubí balaje
para cegar la sierpe de mis penas.

184
Hay quien nunca pasó una noche en vela
buscando la verdad, ni ha dado un paso
saliendo de sí mismo, y luce galas
insultando a quien es irreprochable.

185
En el alba de azur coge tu copa;
dicen que es muy amarga la verdad
en boca de los hombres, y por eso
gustamos la verdad igual que el vino.

186
Como en la mano de Moisés, florece
todo el mundo, y las plantas van naciendo
igual que por el soplo de Jesús;
y llorarán los ojos de las nubes.

187
No sufras yendo en pos de blanca plata
y oro rubio, convida a tus amigos,
porque tu tibio aliento va a enfriarse,
y entonces comerán tus enemigos.

188
Cada trago de vino apagará
en tus ojos el fuego de las penas.
Como si el vino fuese un elixir
que sana al corazón de cien dolores.

189
Lucirá la violeta su chal tinto,
al céfiro las rosas se abrirán,
y el sabio en compañía de una bella
apurará su copa de buen vino.

190
De tu bondad el devoto nada sabe,
sólo un amigo te conoce. Dicen
que al pecador destinas al infierno.
Que lo cuenten a quien no te conozca.

191
Un imperio daría por un trago,
mil vidas por la tapa de tinaja;
por el paño que enjuga nuestros labios
que el vino ha humedecido, mil teilesans.

192
Reuníos tras mi muerte, amigos míos.
Y cuando alguien escancie el vino añejo
acordaos del pobre Umar Jayyam,
y bebed una copa a su memoria.

193
Nunca el cielo me ha sido favorable,
oyendo una voz dulce, respirando
un segundo de dicha, sin hundirme
muy pronto en un abismo de amarguras.

194
Por una copa doy cien corazones,
cualquier fe y el imperio de la China.
Es una cosa amarga que prefiero
a todas las dulzuras de la vida.

195
El cielo multiplica los dolores,
se apresura a quitarnos cuanto da;
si los que han de venir eso supieran
se guardarían mucho de nacer.

196
Bebe, que así tendrás la vida eterna,
pues el vino es la fuente de los goces
de la juventud; quema como el fuego,
pero disipa las congojas, bebe.

197
¿Para qué preocuparte por el ser?
No te turbes con vanos pensamientos.
Vive feliz, que nadie te ha pedido
la opinión para hacer todo lo que es.

198
Los que habitan en tumbas ya son polvo,
partículas dispersas, separadas.
¿Qué brebaje da un vértigo a los hombres
y les hace ignorantes hasta el Juicio?

199
Supónte, corazón, que el mundo es tuyo,
que esta casa es muy rica, y sé feliz
en tal desorden; que eres visitante
de pocos días hasta que te vas.

200
Cumple sólo el deber para con Dios.
Este pan no lo niegues a los otros,
no murmures y no hagas daño a nadie,
y el más allá tendrás: sirve más vino.

©  Umar Jayyam, cuartetas.
© Circulo de Lectores, Editorial.
© Museo Metropolitano de Nueva York., Imagen.

Notas a las cuartetas

Esbozo

Ahmad Shamlú

La ventana:
un gemido
una mirada y
un suspiro.

***

jeroglífico es de otra mirada
ojo a la espera,

y, sin tener las riendas, otro suspiro
tras un suspiro.

Y es un ojo —a la espera de un gemido—
y el mísero cortejo fúnebre de un ataúd
como ante el de Zal* sin sentido.

***

La ventana:
un gemido
una mirada y
un suspiro.

©  Ahmad Shamlú, poema.
Fénix en la lluvia
© Ediciones del oriente y del Mediterraneo, editorial.
© Masao Yamamoto, imagen.

*Personaje de El libro de los reyes, de Ferdosi.

Umar Jayyam: Cuartetas 161-180

غیاث الدین ابو الفتح عمر بن ابراهیم خیام نیشاپوری

1048-1131

161
No hay noche en que mi mente no se pasme
ni me inunden las perlas de mis ojos.
Vacío está el tazón de mi cabeza.
Un tazón boca abajo no se llena.

162
Me he creído dispuesto a la oración
y al ayuno, pero, ay, me bastó un cuesco
para borrar todas mis abluciones,
y un trago destruyó todo mi ayuno.

163
Bellos rostros complacen la mirada,
la mano gusta el tacto de la copa;
que cada miembro goce sus placeres
antes de ser devueltos a su todo.

164
No hay brillo en el amor mundano, es fuego
medio apagado que no da calor;
el verdadero amante no conoce jamás,
jamás, ni sueño ni descanso.

165
¿Por qué te adoras a ti mismo o buscas
la causa de la nada o la del ser?
Bebe, pues en la espera de la muerte
mejor vivir durmiendo o embriagado.

166
Mañana venceré este gran obstáculo,
seré dichoso y beberé en la copa;
mi amada me es propicia, como el tiempo;
¿cuándo voy a gozar, si no es ahora?

167
Hay fatuos que han caído en el orgullo,
otros buscan huríes celestiales;
se alzarán las cortinas y veremos
que están todos tan lejos de ti, oh Dios.

168
Dicen que habrá un edén lleno de huríes,
con miel y vino límpido. ¿No es justo
que gocemos del vino y las mujeres
en la tierra, ya que a eso nos destinan?

169
Dicen que hay un edén y que hay huríes,
el Kucer, claro vino, miel y azúcar;
acércame una copa, porque un goce
presente vale más que mil futuros.

170
Bailarían los montes si bebieran,
sólo un necio desdeña echar un trago.
¿Que yo renuncie al zumo de la vid?
¡El vino es alma que nos perfecciona!

171
Me siento a veces como en una jaula,
con una mezcla ruin de agua y de barro,
mas si pienso en romper esta prisión
tropiezo con la piedra de la Ley.

172
Ya llega ramadán, se acaba el vino;
pero antes de acabar chaban, quisiera
beber tal cantidad que me dejase
borracho hasta el gran día de la fiesta.

173
Amigos, basta ya de insulsas charlas,
apaciguad mis penas con más vino.
Cuando vuelva a ser tierra haced de mí
ladrillos de pared en una taberna.

174
Clara o turbia es el agua de la vida,
nuestras ropas de pelas o de berd.
¿Qué más le da a una mente que razona?
Pero ¿le da lo mismo que se muera?

175
Del Principio, ¿quién sabe alguna cosa?
¿Quién fuera de sí mismo ha dado un paso?
Insuficiencia es lo único que veo
en torno a mí, insuficiencia en todo.

176
Si quieres ser feliz, nada codicies,
desátate de todo bien y mal;
porque los cielos seguirán girando
y es muy corta esta vida. Sé dichoso.

177
¿Qué nos esconde el velo del destino?
La Providencia, ¿qué secretos guarda?
Llevo setenta y dos años pensándolo
noche y día, para nada saber.

178
Según dicen, en el último día
Dios hablará encolerizado, pero
sólo el bien va a salir de la Bondad.
No temas, le verás al fin benigno.

179
El vino calmará tu corazón,
los setenta y dos pueblos ya olvidados.
Esta alquimia cultiva, porque un men
de vino va a curar todos tus males.

180
Prohibido está el vino, pero sólo
según el bebedor, la cantidad
y quién bebe con uno. ¿Quién podría
cumpliéndolo beber sino los sabios?

©  Umar Jayyam, cuartetas.
© Circulo de Lectores, Editorial.
© Museo Metropolitano de Nueva York., Imagen.

Notas a las cuartetas